martes, 25 de diciembre de 2012

Libro Mágico

  

Libro Mágico o libro de fórmulas es aquel donde se guarda registro de todas las operaciones mágicas que un mago lleva a cabo. Una buena manera de empezar ese libro personal es transcribir en la primera hoja del mismo la siguiente recitación, la cual extraje del libro "Magia Semitica".


O antiguos maestros de la magia sagrada que moráis en la secreta montaña de los misterios yo soy _____________________, un buscador de los secretos y conocimiento de los sabios. Yo os convoco para que os acerquéis y me ayudéis con la compañía de aquellos antiguos seres que supervisan el arte de la magia.
Escuchadme por el nombre de vuestra Reina a la que servís y adoráis. Yo os convoco, o antiguos maestros de la magia, oír mi llamada en esta hora, posad vuestra mirada en mi, y ayudadme con vuestro poder y guía. Escuchadme, vosotros resplandecientes invisibles conocidos por muchos nombres entre los antiguos, vosotros que sois de mágico nacimiento y de llama que no quema. Yo os convoco, sirvientes del secreto y poderoso nombre que ha sido mantenido velado por los sabios de los antiguos. Potenciad este libro con un rayo de magia desde vuestro mundo, para que al leerlo,
despierte en mi esfera un rayo de esa antigua corriente que tuvo lugar al principio de los tiempos y me mantenga firme en el sendero de la magia. Escuchadme o antiguos sirvientes de la magia de la Luz, y ahora venid a mí y potenciad este libro sin demora. Permitid que sea una conexión viviente entre los antiguos maestro de la magia sagrada y yo.
Vigiladme, guiadme y ayudadme, porque yo soy un sirviente de la Luz Divina y es esta Luz a la que vosotros servís y veneráis.

jueves, 20 de diciembre de 2012

LAS TRES FORMAS DE TERAPIA PSIQUICA



El control de las células que manifiestan alteraciones físicas puede efectuarse por diversas formas de curas psíquicas.
Todas ellas pueden agruparse en las tres siguientes:
 
1°. CURA PRÁNICA, es decir, envío de Prana o fuerza vital a las partes enfermas, con el objeto de estimular las células y los tejidos, a fin de que vuelvan a su actividad normal, obteniendo, de ese modo, la expulsión de los materiales gastados del organismo y la vuelta a las condiciones normales. Esta forma de cura es conocida en el mundo occidental con el nombre de «cura magnética» y numerosas curaciones se han obtenido por este medio, aunque muchos de los que las efectúan, si bien poseen excelentes conocimientos prácticos, ignoran por completo los principios fundamentales de la cura.
 
2°. CURA MENTAL, con la que se obtiene el control sobre las mentes celulares, sea directamente sea por intermedio de la mente instintiva del paciente. Esta forma de cura comprende la que en el mundo occidental es conocida con el nombre de -cura mental directa o a distancia, cura por sugestión, cura psíquica, etc.» y comprende también muchas de las así llamadas «curas religiosas ' , que, en el fondo, no son más que formas de cura mental con la etiqueta de enseñanzas y teorías religiosas.
 
3°. CURA ESPIRITUAL, es decir, una forma de terapia más elevada, que sólo pueden obtener aquellos terapeutas que poseen un alto grado de desarrollo espiritual y que saben transmitir la luz de su elevada mentalidad en las mentes de los enfermos, sumergiéndolos, por así decir, en ondas de pensamiento elevado y levantándolos, temporáneamente, a un plano de existencia más alto. Esta forma de terapia no es, por cierto, tan común, como hacen sospechar los relatos de los médicos y de los enfermos. Ella en cambio, es muy rara y únicamente la poseen taumaturgos de primer orden. Muchos que creen poseerla en realidad no usan más que los métodos ordinarios de la cura mental y no poseen la menor idea de lo que realmente es una verdadera cura espiritual. Sin embargo, con eso no se obra mal, siempre que los resultados sean satisfactorios; y si nosotros mencionamos aquí el hecho es  únicamente para que el lector pueda formarse una idea clara de toda la cuestión. Cada una de estas tres 'formas de terapia psíquica será examinada en particular en los próximos capítulos.
El hecho principal que debe recordarse a este respecto es que, en último término, to-
das las formas de curas psíquicas no son más que formas de curas mentales. También
las duras pránicas son curas mentales, puesto que Prana es manejado por la mente y no es más que el poder de la mente misma como ahora veremos. La enfermedad o el disturbio se llama «físico» porque se manifiesta en las células del cuerpo físico; pero si nosotros consideramos el caso atentamente, veremos que en realidad sólo se trata de un trastorno mental de las células enfermas. Por consiguiente, la única cura racional que debe emprenderse es la que obra sobre la parte mental de las células a fin de reintegrarla a su actividad normal. Este resultado puede obtenerse por vías diferentes, aunque todas ellas, en resumida cuenta, no son más que vías mentales, no siendo la «vía» la que realiza la cura, sino la mente que es alcanzada por esa vía.


Ramacharaka

lunes, 17 de diciembre de 2012

El Poder Regenerador



La secreta doctrina o enseñanza esotérica o sabiduría arcaica de las antiguas filosofías y religiones así como de las modernas escuelas de ocultismo, referente al secreto de la regeneración, se resume en el siguiente postulado:
 
La energía generadora de la Naturaleza puede utilizarse como energía
regeneradora.
Las mismas fuerzas que dan vida, fuerza y vigor al ser humano,
renovarán su vida, fuerza y vigor si acertadamente se aplican.


Los antiguos egipcios también enseñaban análoga doctrina en el esotérico y
secreto culto de Isis.
El Principio creador o energía vital era para ellos de naturaleza femenina.
Se le enseñaba al neófito que si conservaba la energía vital sin consumirla en la procreación, podrían transmutarla en energía vital que por el proceso de regeneración vitalizaría su cuerpo y mente dándole extraordinarias y aun quizás sobrehumanas facultades.
Estas enseñanzas se reservaban para los iniciados, manteniéndolas ocultas al conocimiento de las gentes.
Decían también los hierofantes egipcios que en determinados casos podía el hombre convertirse en dios por medio de eficaz empleo del poder regenerador.
Los antiguos judíos, en sus enseñanzas esotéricas, sostenían análoga creencia y práctica.
En la Kabala y otras Escrituras hebreas se encuentran numerosas referencias a dicha enseñanza, y algunos autores añaden que el mito de Adán y Eva es una alegórica representación del principio de la energía sexual.
Adán y Eva representan la primitiva masculinidad y feminidad del ser humano y
estaban destinados a vivir eternamente, pues su energía creadora se iba  reconcentrando por el proceso de regeneración.
La raza se perpetúa, pero los individuos nacen condenados a muerte.
Los neoplatónicos y los gnósticos, las dos grandes escuelas de filosofía mística que florecieron en los primeros siglos de la era cristiana, enseñaron de varios modos la
doctrina de la regeneración que también influyó en algunos cristianos primitivos.
Dichas escuelas bebieron sus enseñanzas en las fuentes de Oriente y Grecia, pues en los Misterios de Grecia se enseñaba la teoría y práctica de la regeneración.
Sin embargo, poco a poco, se fue perdiendo el espíritu de estas enseñanzas, dejando tan sólo el hueco cascarón del pervertido ascetismo y el falso concepto de la sexualidad, que se consideró impura y nefanda, al paso que se exaltaban la mortificación y el ascetismo.
Aun hoy día se notan los deplorables efectos de la tergiversación de la idea original.
En la Edad Media, los alquimistas y filósofos esotéricos estudiaron atentamente el asunto de la regeneración a la que designaron simbólicamente con el nombre de elixir de vida, según se ve en las obras de dichos pensadores.
Cuenta la leyenda que algunos alquimistas excedieron el término ordinario de la
vida humana y mantuvieron hasta el último momento la plenitud de sus vitales energías.
El vulgo creía que el elixir de vida era un licor cordial de maravillosa virtud; pero quienes estaban en el secreto sabían que este poderoso elixir no era otra cosa que la
concentrada energía creadora del hombre transmutada por la continencia sexual en
interna vitalidad, en vez de consumirla en la procreación o malgastarla en lujuriosas
concupiscencias.
La fundamental idea de la regeneración explica la universal importancia que a la
castidad, la continencia y el celibato dieron siempre los instructores religiosos, los
ocultistas y los partícipes de los Misterios.
Pero no provenía ello, como generalmente se supone, de que la sexualidad fuese
esencialmente impura, sino de la creencia en que la práctica de la regeneración era más eficaz que la de la generación para acrecentar las potencias físicas, mentales y
espirituales del hombre, de modo que la energía creadora se concentrase en el interior en vez de consumirse en el exterior.
La castidad, la continencia y el celibato se fundaban en la idea de crear en los planos psíquico, mental y espiritual, más bien que en la materialidad del físico.
Pero según ya dijimos, en el transcurso del tiempo se fue perdiendo el espíritu de la idea hasta no quedar más que el repulsivo cascarón.



W.W.Atkinson
 
Design by Free WordPress Themes | Bloggerized by Lasantha - Premium Blogger Themes | Hot Sonakshi Sinha, Car Price in India